Notificación judicial en otro domicilio: qué hacer y cómo actuar
Cuando una persona recibe una notificación del Área de Actos de Comunicación y Ejecución de un órgano judicial, es importante tener en cuenta que el lugar de empadronamiento no determina por sí solo la validez ni la competencia del procedimiento.
Los actos de comunicación judicial (citaciones, requerimientos, notificaciones o emplazamientos) se realizan en el marco de un procedimiento judicial concreto, y no dependen exclusivamente del domicilio de empadronamiento. Si el juzgado ha intentado o practicado una notificación, normalmente es porque existe un procedimiento en curso y consta una dirección vinculada a la persona interesada, ya sea actual, anterior, contractual o facilitada por alguna de las partes.
Ante esta situación, no es recomendable permanecer inactivo ni esperar a que la notificación sea remitida automáticamente a otro domicilio. Si el acto de comunicación no se atiende, el procedimiento puede continuar su tramitación, incluso en ausencia de la persona interesada, con consecuencias jurídicas relevantes, como resoluciones dictadas sin su intervención o el inicio de fases de ejecución.
El procedimiento aconsejable es el siguiente:
- Comprobar el contenido exacto de la notificación, contactando con el órgano judicial o acudiendo al juzgado correspondiente para conocer:
- el número de procedimiento,
- la naturaleza del asunto (civil, ejecución, reclamación de cantidad, desahucio, etc.),
- la existencia de plazos procesales en curso.
- Comunicar formalmente al juzgado el domicilio actual, solicitando que las futuras notificaciones se practiquen en dicha dirección. Esta comunicación puede realizarse mediante escrito presentado por la persona interesada o, de forma más segura, a través de abogado o procurador.
- Valorar la necesidad de asistencia letrada, especialmente cuando se trate de procedimientos de ejecución o cuando existan plazos para formular alegaciones, recursos u oposiciones, ya que la falta de actuación puede generar perjuicios procesales relevantes.
En conclusión, el empadronamiento en un municipio distinto no paraliza ni invalida un procedimiento judicial en curso. La opción más prudente es informarse cuanto antes sobre el contenido del asunto y regularizar la situación procesal, asegurando que las comunicaciones futuras se realicen correctamente y dentro de los plazos legales.
